FLORIDA135: HISTORY

Ni las discotecas son tan recientes como algunos creen ni se parecen tanto a como fueron antes. Ello se puede deducir de la apasionante historia de Florida 135, donde no se ha parado de bailar desde hace casi 70 años.

Fundada en el año 1942 (en la más inmediata posguerra española y en plena II Guerra Mundial) por Juan Arnau Cabases y su esposa Francisca Ibarz Quer, dio utilidad lúdica a dos grandes espacios situados en lo más céntrico de la ciudad de Fraga, capital de la comarca conocida como del bajo Cinca. Aunque eminentemente agrícola en la vecina Mequinenza, las minas de carbón lignito habían sido declaradas "industrias de guerra". Quienes trabajaron en ellas pudieron librarse del servicio militar y esta circunstancia, unida a la de que apenas nadie marchaba fuera para estudiar, permitió la existencia de una elevada población juvenil.

Entonces el "baile" constituía el centro social más importante de toda ciudad rural, punto de relación intersexual de la juventud y, por lo tanto, fuente de aumento de población. Las orquestas que allí actuaban se componían de ocho músicos, reforzados a veces con algún instrumentista puntero (por ejemplo, el trompetista de algún pueblo vecino). Las sesiones duraban generalmente de 2 a 3 horas, se interpretaban seis piezas bailables que se repetían, y la pareja debía bailar las dos repeticiones, lo cual facilitaba las cosas. La estructura consistía en una entrada, un vestíbulo en la que estaba la barra y, un poco apartados, los aseos. Luego se entraba en la gran sala de baile con el escenario al fondo y un gran balcón donde las parejas solían cortejar y que, al contrario de la sala de baile siempre muy iluminada, apenas tenía luz.

La sala de baile estaba rodeada por unas hileras de bancos de madera donde se sentaban las chicas que no tenían la suerte de bailar. Una gran bola de espejos giraba en el centro. Aparte de las orquestas titulares, la Dorsey, la River, ambas locales, actuaban la Glorys, la King y la Syvon (de Barcelona), formadas por cinco solistas. Eran las primeras en que los músicos tocaban de pie, sin partitura y no repetían las piezas. Un año después se amplió este local cerrado con una enorme terraza al aire libre, pero manteniendo siempre la misma estructura de enorme pista central y palcos laterales.

En la década de los 50 llegaron los discos y la amplificación del sonido con altavoces y micrófonos. También llegó el rock y todo ello supuso una gran revolución del antiguo concepto del baile. El Dúo Dináico, una de las primeras parejas de rock español, irrumpió en el panorama y despertó la fanmanía de las quinceañeras. En Fraga estuvieron en dos ocasiones y marcaron el inicio de una nueva época, convirtiendo a los cantantes en verdaderos ídolos que provocaban la pasión de todas las féminas. Llegaron los 60 y con ellos la cultura del automóvil, las luces psicodélicas y los sistemas de sonido. La sala Florida renovó su iluminación e instaló un potente equipo. A partir de entonces, media sesión era con orquesta y la otra mitad con discos promocionados en radio y TV que al público le gustaba oir y bailar reptidamente. Era tal la rapidez con que nacían y morían estas producciones que las orquestas no podían aprenderlas antes de que pasaran de moda. Y comenzó el gran declive orquestal de los años 60-70 en favor de la reproducción discográfica. En el año 1.962 fallece el fundador del Florida Juan Arnau Cabases justo el dia de la gran actuación de Xavier Cugat y Abelen.

Es entonces cuando cogen las riendas del negocio los hermanos Arnau Ibarz, Juan y José (e.p.d) y sus respectivas esposas Pilar Duran y Carmen Uson. Fueron estos dos matrimonios los que enterraron definitivamente la vieja concepción del "baile" como salón y apostaron por una nueva concepción del espectáculo. Nacía así en el año 1.973 la primera Florida Fraga.

A partir de ahí, Florida se transforma, en la línea de Bocaccio de Barcelona, el Maddox de Platja d'Aro o el Revolution de Lloret de Mar, en lo que se ha dado en llamar una macrodiscoteca. El cambio fue total: desapareció la separación de sexos y los descansos entre pieza y pieza. No era preciso "sacar a bailar", pues el rock se bailaba "suelto" y, en fin, las madres dejaron de ir al baile. La competencia fue creciendo, al igual que la afición, pues todas las poblaciones importantes tenían su discoteca.

En el año 1.978 un incendio destruye completamente la macrodiscoteca en poco menos de dos horas. Y en el plazo de un mes y medio volvia a estar completamente reconstruida de forma idéntica a la primera. Juan y José Arnau estaban convencidos de que el tiempo era fundamental para evitar dispersiones peligrosas hacia otros locales. Corrían los tiempos del pop y del disco y las primeras figuras tanto a nivel nacional como internacional desfilaron por el escenario de la Florida Fraga. Pasan los años y la enorme competencia surgida en este sector desemboca en una grave crisis de asistencia al local en favor de centros más modernos en ciudades cercanas.

En esta década y más concretamente en el año 1.985 fallece el hermano menor de los Arnau, José, dejando a Juan Arnau a Pilar Duran y a su hijo Juanito Arnau y a esposa Mª Cruz Lasierra al frente de un negocio que debía reestructurarse.

En el año 1.985 nace el nuevo Florida 135 , bautizada así en honor a un grupo que pintaba graffittis en Nueva York. La nueva concepción, como es lógico, obedecía a nuevos cánones: muchas barras y pistas de baile al menos para dos ambientes, uno de rock y otro a base de música hispanoamericana. Quedaba atrás el ambiente cálido y acomodado, dejando paso a un ambiente frío y sin asientos. Era la década de la movida madrileña y de los grandes conciertos de grupos españoles. La mayoría de ellos pasaron por la Florida. También solistas y grupos internacionales fueron protagonistas de esta etapa. Y pasaron los años hasta 1.993, que en busca de nuevos horizontes, los Arnau apuestan por los nuevos sonidos "maquineros".

Esta época, que comienza con un concierto de Front 242, desplazó al rock a un segundo término. Y llegaron los discjokeys. Si el primer DJ invitado causó sensación entre el público, también hizo saltar todos los altavoces. Reforzado el equipo de sonido y aproximado el DJ al público, nació Florida 135 Club Sound. Tres años después y en compañía de Ricard Robles, Enric Les Palau y Sergi Caballero empieza la etapa más vanguardista del club. Convertida Fraga en un gran nudo de comunicaciones y más cercana que nunca de Barcelona y Tarragona, Zaragoza, La Rioja o Navarra, Florida 135 es también el centro neurálgico de la música electrónica de baile.

Junto a sus pinchadiscos residentes (locales e internacionales), el constante flujo de DJs invitados convierte a Florida 135 en punto de referencia ineludible de la cultura de clubs en territorio nacional. Figuras de máximo prestigio del circuito electrónico mundial como Richie Hawtin, Carl Cox, Kenny Larkin, Jeff Mills, Francesco Farfa o Sven Väth entre muchos otros, han convertido su cabina en una de las más respetadas de la escena de baile patria, y su pista, en una de las más concurridas. Un templo del entretenimiento de vanguardia abierto a toda clase de sonidos, del techno y el house al electro, el drum'n'bass y los últimos híbridos digitales, con el único denominador común de la calidad.

Juan Arnau Cabases
Francisca Ibarz Quer
Antonio Machín
'Excursión POP'
1er premio Carnaval '73
Fachada
Cabina DJ
Richie Hawtin y Sven Väth
61 aniversario Florida135
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